domingo, 17 de abril de 2011

SENTADA FRENTE A UN MAR LEJANO


Sentada frente a un mar lejano

mirando cómo las olas acarician la roca

sintiendo el salobre aire, tibio, rozando mi frente

besando mis labios con dulce acento de paz y armonía.

Sentada frente a un mar lejano

dos arcoíris llenaban la policromía del espacio

sin dejarse amedrentar

por las grises nubes que le rodean.

Siento nostalgia… de no se qué…de no se cuándo

de un no se dónde pude perder mis colores.

¿Qué es la nostalgia me pregunto?

no es mas q el recuerdo gris de un cuadro visto a color un día antes,

el recuerdo de algo que pareció ser un sueño

de aquello que no deseamos borrar a pesar de todo

de lo que nos eleva el alma con pasión y orgullo

y nos hace descender a lo más profundo de la tristeza.

Sentada frente a un mar lejano

pienso, respiro, siento tu distancia

la lejanía de tu presencia, el duro eco de tus palabras

la sencilla nota de los acordes nobles de tu despedida.

Hoy, sentada frente a un mar eterno,

me despido de tus recuerdos

me deshago de mis temidos remordimientos.

Hoy lanzo tus cenizas al apacible mar.


Su Avalos

Pensando nada más...

Tengo ganas de escribir tu nombre, poesía, y te me escapas de las manos como el viento. Tengo ganas de gritar tu nombre, poeta... y te vuelves enemigo de mi alma...

Su Avalos

Como siempre...luna

Te vi entre las ramas de los árboles viejos, te vi entre nubes sin forma.
Te vi en el recuerdo de otros tiempos.
Te vi robándome los recuerdos.
Luna, sigues besando mi frente como el viento...


Su Avalos

jueves, 1 de abril de 2010

Del baúl de los recuerdos...

Leyendo un día de estos, me encontré unos cuantos hermosos versos que comparto con ustedes.

POEMAS DE HUGO LINDO
SALVADOREÑO

Teníamos que decirnos muchas cosas
y no hallábamos cómo.
Era mejor así. Corría el tiempo
y envejecíamos con él.
Y eso era hermoso.
Porque pensando apenas, o sintiendo y pensando,
o nada más sintiendo,
adivinábamos
lo que es el zumo de este testimonio:
teníamos que decirnos muchas cosas,
pero ¿cuáles?
¿Y cómo?

11

Amor amor amor amor setenta veces,
setenta veces siete veces.
Amor amor amor amor. Nadie habrá que lo olvide.
Siempre quién lo recuerde.

27

Los ojos fueron el primer idioma
y las tímidas manos el segundo,
la palabra, el tercero, y es el cuarto
este callar sencillo, pero juntos.

35

Y si a mí me preguntaran por tu fuerza
de enredadera en flor, de irresistible
fragancia, de rocío refrescante,
de amoroso follaje y sombra firme,
¿cómo responderé lo que no puede
sin menguar, decirse?

Benedetti... no podía faltar...

CHAU NÚMERO TRES

Te dejo con tu vida
tu trabajo
tu gente
con tus puestas de sol
y tus amaneceres

sembrando tu confianza
te dejo junto al mundo
derrotando imposibles
segura sin seguro

te dejo frente al mar
descifrándote sola
sin mi pregunta a ciegas
sin mi respuesta rota

te dejo sin mis dudas
pobres y malheridas
sin mis inmadureces
sin mi veteranía

pero tampoco creas
a pie juntillas todo
no creas nunca creas
este falso abandono

estaré donde menos
lo esperes
por ejemplo
en un árbol añoso
de oscuros cabeceos

estaré en un lejano
horizonte sin horas
en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra

estaré repartido
en cuatro o cinco pibes
de esos que vos mirás
y enseguida te siguen

y ojalá pueda estar
de tu sueño en la red
esperando tus ojos
y mirándote

MEJOR TE INVENTO

Estás alicaído, estás dudando,
no te alcanzan las pruebas ni las preces,
cada Dónde te ofusca, cada Cuándo.

Recorres el confort, las estrecheces
que quedaron atrás y es razonable
que reclames la vida que mereces,

las ventanas de paz, el techo estable.
Pero yo, te confieso, prefería
(cómo querés, hermano, que te hable?)

cuando tu vieja angustia estaba al día
con la angustia del mundo, cuando todos
éramos parte en tu melancolía.

Sé qué polvos trajeron estos lodos
pero saberlo no es la mejor suerte.
Inventaré quién sos. De todos modos.

inventarte es mi forma de creerte.




COTIDIANIDAD


Me duele la tristeza. Me pesa la maleta.
Llevo a cuestas una carga que no solo era mía.
No me quejo. Soy escarabajo gigante, soy hormiga, soy luz.
Pero ahora me siento estrella. Lejana y aislada de tí.
Me siento distante, sola. . . con un brillo que no es propio.


Llena mi espacio con tu luz... Sólo te pido... Milanés canta a orillas de mi mente.


Se cierra el telón del día. Se acaba la función.
Necesito un abrazo, una caricia, un te quiero,
necesito… qué se yo qué necesite ahora.
Tengo todo y nada a la vez.
Llena y vacía. Iluminada y oscura.
Llena de besos y sin uno eficaz.
Que broten de mi alma las fieras fortalezas
que me han sostenido en la eternidad
que se lleven mis miedos,

que despojen mi cuerpo de mustios recuerdos

de aromas y valles de amarga pasión…

Me voy.

Se cierra el telón. Mañana se abrirá de nuevo. No llores más. No llores.

Nada te sanará. Todo puede cambiar.

Bésame noche gris y calurosa.

Márchate, debo descansar.


Miércoles 17 de Marzo de 2010

martes, 30 de marzo de 2010

DULCES MENTIRAS

Las noticias revelan de manera terrorífica que El Salvador se ha convertido en uno de los países más violentos de América Latina. Posee un promedio de 12 a 13 muertes por día. Las pérdidas económicas y sociales son elevadas. Los medios de comunicación están enfocados en recordar a diario lo antes expuesto, de tal manera que parezca una crisis del siglo XXI.

La perspectiva que de dicho conflicto se presenta es la de una endemia. Enfermedad a la que el pueblo salvadoreño se vio obligado a sufrir después del cambio gubernamental. Los sufragios llevados a cabo en el 2009 dieron como vencedor a Mauricio Funes, postulado por el FMLN, principal partido de oposición.

Desde este punto de vista, los cambios ideológicos y políticos trajeron nefastas consecuencias a esta pequeña nación. La cantidad de muertos se disparó de nueve a trece diarios. Pareciera que jamás hubo tal cantidad de crímenes en el país.

Según el informe del PNUD (Programa de las Naciones Unidas Para el Desarrollo), en El Salvador se invierte el doble de los presupuestos asignados al Ministerio de Salud y al Ministerio de Educación. A pesar de ello, no se observan resultados contundentes que comprueben lo contrario.

Lejos estamos de concebir el origen de la violencia en la pos-guerra. En investigaciones realizadas por la revista ECA se considera que la violencia en El Salvador no es reciente. Los registros y estadísticas arrojan datos extraordinarios. El Salvador para 1996 ya poseía las tasas más altas de homicidios del continente, inclusive antes de los años ochenta.

Las diversas encuestas y estudios sobre criminalidad concuerdan en que al menos uno de cada tres salvadoreños sufre algún tipo de robo o hurto en el lapso de un año. Estos delitos carecen de seguimiento judicial porque en raras ocasiones son denunciados a las autoridades. Es “inconcebible” el nivel de violencia, como lo acota el Arzobispo Escobar Alas. De esta forma queda comprobado que la dificultad atravesada por esta pequeña nación, posee diversas causas que van desde los malos manejos en fondos gubernamentales, la represión a las masas populares, el irrespeto a los derechos de los salvadoreños etc.

Fácil resulta culpar de errores propios a quien resulta electo en el poder. Almacenar deudas políticas, económicas y judiciales ha sido por años la matriz de la impunidad de marcados gobiernos tradicionalistas. Estos mismos que abogan por la erradicación de los derechos fundamentales en aras de la mezquindad e individualidad de aquellos que poseen los medios de producción de manera casi feudal.

Resulta a su vez interesante, que un nuevo poder se erige en una nación tan pequeña. Se observa los linderos de la irrealidad con la llegada de los monstruos televisivos, éstos que denigran a quien es su opositor y exaltan a quien ejerce su hegemónico liderazgo.

En vista de lo anterior, todos los sectores son llamados a participar en la pronta erradicación del cáncer que carcome una sociedad golpeada por los homicidios y robos. A participar activamente en la toma independiente de opiniones, sin vernos afectados por los medios de comunicación. Estos medios que recurren a un sinfín de argucias con el afán de desvirtuar la realidad de un país que día a día se desangra en manos de impunes delincuentes. Aquellos, que gobiernan sentados frente a un escritorio y masticando palabras insensatas, los que atraviesan el umbral de la porquería… perdón… politiquería. A ellos va este llamado de atención.

Susana Avalos

Marzo 25 de 2010